Vuelve Pieza Inconclusa Para Sofa y Dos Cuerpos (Crítica)

15/1/19

Vuelve a las tablas esta obra que nos muestra como nace el amor en los tiempos actuales. Para darle nueva vida se integra al elenco Luz Ramos, quien comparte escena con Alfredo Gatica y María del Carmen Félix. Como una segunda novedad tendremos una nueva versión gay, ahora interpretada entre las dos mujeres.

 

¿De que va la obra? Diego es un fotógrafo que se enamora de una chica que ha visto varias veces en el transporte público. Esta chica, es Bea, una abogada que también esta flechada por él. La historia inicia cuando los dos deciden dar el paso de conocer al otro. A lo largo de la obra vemos como van avanzando de un gran enamoramiento, a la vida en pareja, tratando de sobrevivir a la vida del otro. La verdad es compleja pues son dos seres muy diferentes. Por un lado, Diego es un alma muy libre, creativo y si un horario que rija su vida. Mientras tanto, Bea es una mujer estructurada, con una mente un poco cuadrada, que liderara por soportar al que comparte ahora su espacio.

Algo que caracteriza a la obra es que es, como lo dicta el nombre, una pieza inconclusa. Si bien vemos como todo al principio es belleza y romance, vamos viendo como la rutina se apodera de sus momentos, las discusiones por una amplia gama de temas, hasta la separación. ¿Pero que sigue después de eso? No acaba ahí la vida, esta sigue y debemos continuar. Pero la respuesta a esta ultima etapa de la vida debe ser resuelta por cada uno de nosotros.

La escenografía esta integrada por un sofá-cama que se transforma en lo que requiere la escena. Desde la cama donde ocurre la intimidad de los personajes, un vagón del metro, la sala del departamento que comparten e incluso la línea imaginaria que los divide mientras hablan entre ellos por teléfono. El recurso es inteligente y me fascina pues, en mi opinión, cuando tienes buenos actores, en conjunción con un buen texto, bien traducido por el director, los demás elementos se convierten en adornos para apoyar a todos los anteriores.

Alfredo Gatica es un gran soporte en el papel de Diego. En momentos es el foco de atención y lo hace destacando con su presencia física. Muestra el lado tierno que puede tener el hombre, la inocencia, irradia el calor que se vive con el ser amado, se vuelve un patán perfecto cuando llegan ciertos momentos e incluso se molesta como cualquier ser humano por las cosas mas insignificantes del mundo. Ha mejorado sus tonos de voz.

 

Vimos el debut de Luz Ramos, a quien recientemente actuó en Los Caballos Fueron Cobardes, quien estuvo a la altura del reto que representa la obra. Me gustó que fue una Bea diferente a la que interpreta María del Carmen. Es una mujer más dulce y juguetona en el coqueteo en escena. Maneja muy bien su cuerpo para ser un imán para las miradas de los espectadores. No tiene tanta “fuerza” pero lo compensa con una firme presencia que no deja hacer menos ante Alfredo. Buen manejo de voz. Un cuerpo hermoso… y si no me creen vean las imágenes.

Quedamos a la espera de ver nuevamente en escena a María del Carmen Félix y la nueva versión. El horario es un poco raro, pero es una buena opción para el domingo.

 

Calificación: 9/10

La Teatreria

Domingo 5pm y 7pm

 

 

Más imágenes dando click aquí

Anuncios

Publicado el 16 enero, 2019 en crítica, teatro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: